Los criterios que se han tenido en cuenta son: - Cantidad de material disponible: Al ser una especie amenazada y con una única población de la cual se obtendrá material y son sólo 722 individuos, parece más recomendable las técnicas de cultivo in vitro ya que el material se duplica mucho más rápido.
- Variabilidad genética: Se pretende tener representado el mayor porcentaje (95%) de genotipos disponibles, pero sin perjudicar en exceso a los individuos existentes por ello cada año se recolectará material del 5% de la población (por ser especie amenazada).
- Tiempo disponible para la obtención de material: Al ser un programa de restauración interesa sea lo más rápido posible por lo que la vía más rápida es la micropropagación.
Teniendo en cuenta estos criterios en un principio se pensó tomar semillas como material de partida para mejorar la diversidad genética de la población y evitar los posibles problemas de deriva genética que pueda sufrir la especie por sus propias características de reproducción vegetativa (clonación) y su sistema de dispersión por barocoria, otro motivo por el que se pensó que era mejor semilla es porque el número de semillas que se pueden recolectar es mayor que el de bulbos por tanto se obtendrían mayor número de individuos para introducir en un tiempo más corto y se haría menos daño a la población de Orense (que es de la que se obtendría el material de partida).
Pero finalmente se ha decidido tomar como material de base tejido vegetativo. Esta decisión ha sido consecuencia de una valoración basada en los criterios anteriores, métodos de cultivo y sobre todo pensando en interferir lo menos posible en la población. La recolección de bulbos tampoco sería lo adecuado ya que se perderían demasiados individuos.
Por otro lado, se ha documentado que las semillas de las especies de Iris mencionadas anteriormente presentan largos e indeterminados periodos de latencia y no hay referencias exactas a la inhibición de esta dormición para su cultivo. En cambio el cultivo de bulbos de Iris está más documentado, conociéndose hasta la temperatura y la intensidad lumínica y en el caso de Iris boissieri lo único que hay documentado son unas pinceladas de un estudio de Iglesias et al, (2000) que considera a esta especie como planta “recalcitrante” a efectos de multiplicación in vivo e in vitro y han elaborado un protocolo para salvar este inconveniente en su cultivo con técnicas in vitro.
Por ello se ha pensado que lo mejor es partir del material obtenido por el equipo de Santiago Ortiz e Isabel Iglesias (Universidad Santiago de Compostela) que han trabajado con Iris boissieri en multiplicación. Para que este material sea utilizado en esta reintroducción se tendrán en cuenta una serie de requisitos:
- El material inicial debe ser de la población de Orense.
- Debe estar representado al menos el 95 % de los genotipos presentes en la poblacional natural. Por lo que se llevará a cabo un análisis genético de los individuos de campo y de los individuos de laboratorio.
- Y lógicamente debe de haber material suficiente y estar libre de patógenos.
En caso de que no se cumpliesen estos requisitos mínimos se haría una primera fase de recolección de material cumpliendo los requisitos anteriormente enunciados y además sin recojer más del 5% de la población en un mismo año para no ponerla en riesgo.
Para posteriormente proceder a desinfectar y culltivar el material en laboratorio.
- Cantidad de material disponible: Al ser una especie amenazada y con una única población de la cual se obtendrá material y son sólo 722 individuos, parece más recomendable las técnicas de cultivo in vitro ya que el material se duplica mucho más rápido.
- Variabilidad genética: Se pretende tener representado el mayor porcentaje (95%) de genotipos disponibles, pero sin perjudicar en exceso a los individuos existentes por ello cada año se recolectará material del 5% de la población (por ser especie amenazada).
- Tiempo disponible para la obtención de material: Al ser un programa de restauración interesa sea lo más rápido posible por lo que la vía más rápida es la micropropagación.
Teniendo en cuenta estos criterios en un principio se pensó tomar semillas como material de partida para mejorar la diversidad genética de la población y evitar los posibles problemas de deriva genética que pueda sufrir la especie por sus propias características de reproducción vegetativa (clonación) y su sistema de dispersión por barocoria, otro motivo por el que se pensó que era mejor semilla es porque el número de semillas que se pueden recolectar es mayor que el de bulbos por tanto se obtendrían mayor número de individuos para introducir en un tiempo más corto y se haría menos daño a la población de Orense (que es de la que se obtendría el material de partida).
Pero finalmente se ha decidido tomar como material de base tejido vegetativo. Esta decisión ha sido consecuencia de una valoración basada en los criterios anteriores, métodos de cultivo y sobre todo pensando en interferir lo menos posible en la población. La recolección de bulbos tampoco sería lo adecuado ya que se perderían demasiados individuos.
Por otro lado, se ha documentado que las semillas de las especies de Iris mencionadas anteriormente presentan largos e indeterminados periodos de latencia y no hay referencias exactas a la inhibición de esta dormición para su cultivo. En cambio el cultivo de bulbos de Iris está más documentado, conociéndose hasta la temperatura y la intensidad lumínica y en el caso de Iris boissieri lo único que hay documentado son unas pinceladas de un estudio de Iglesias et al, (2000) que considera a esta especie como planta “recalcitrante” a efectos de multiplicación in vivo e in vitro y han elaborado un protocolo para salvar este inconveniente en su cultivo con técnicas in vitro.
Por ello se ha pensado que lo mejor es partir del material obtenido por el equipo de Santiago Ortiz e Isabel Iglesias (Universidad Santiago de Compostela) que han trabajado con Iris boissieri en multiplicación. Para que este material sea utilizado en esta reintroducción se tendrán en cuenta una serie de requisitos:
- El material inicial debe ser de la población de Orense.
- Debe estar representado al menos el 95 % de los genotipos presentes en la poblacional natural. Por lo que se llevará a cabo un análisis genético de los individuos de campo y de los individuos de laboratorio.
- Y lógicamente debe de haber material suficiente y estar libre de patógenos.
En caso de que no se cumpliesen estos requisitos mínimos se haría una primera fase de recolección de material cumpliendo los requisitos anteriormente enunciados y además sin recojer más del 5% de la población en un mismo año para no ponerla en riesgo.
Para posteriormente proceder a desinfectar y culltivar el material en laboratorio.
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